El aguacate es una fruto ideal que nos proporcionará humedad y frescura a nuestro rostro después de un baño de
sol.
Lavamos nuestro rostro con agua tibia y secamos.
Cogemos un aguacate, lo pelamos y quitamos el germen del interior
(hueso).
Machacamos el aguacate hasta conseguir una masa y a esta le añadimos el zumo de un limón.
Mezclamos y aplicamos en el rostro,
dejamos que actúe unos 10-15 minutos.
Después limpiamos con una toalla humedecida en agua tibia.
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